viernes, 20 de noviembre de 2009

Esta tan tétrica realidad me desintegra el alma entera. Tanto odio nace en mí al no poder tenerte a mi lado...
La fortaleza hace siglos que quedó destruida, me siento tan débil sin ti, tan practicamente muerto...
Necesito poder ver ese día a día de nuevo en el que despertaba a tu vera, cuando te miraba mientras dormías. Quiero volver a beber el café de la sobremesa cada día contigo, hacerte visitas por la ventana a altas horas de la noche. Pasar por tu lado y fingir que no nos conocíamos, aunque siempre buscaba cualquier escusa para hablarte. Necesito volver a sentir tus dedos suaves por mi piel, tus besos cortos y llenos de amor y tus abrazos compactos y únicos.
No poder amarte día a día me recarcome el corazón sin compasión alguna y es tan doloroso, que ya ni vivo, que ya ni siento si no te veo llegar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario